miércoles, 16 de octubre de 2019

Naciendo a la partería


Naciendo… a la partería.


Existen varios caminos que conducen a la partería. Algunas cuentan con una práctica heredada de generaciones, unas más descubren de pronto que lo son, mientras que otras deben seguir un camino más largo, no por ello menos hermoso, en el que el tiempo, el aprendizaje y el crecimiento van abriendo en nuestro interior un nuevo espacio que permite convertirnos en parteras.
Isabel y Marian después de estudiar largo tiempo, tuvieron un entrenamiento de tres meses en El Paso Texas. Esta es una manera más de irse abriendo camino. Publicamos aquí su experiencia.
“Al estarlo escribiendo ahora, es como un sueño (pero real). Me es muy difícil comunicarles todas mis sensaciones, sentimientos y angustias.
Se tenía que empezar a planear la idea de ir a hacer la práctica al Paso Texas, a alguna de las maternidades que hay allá, porque aquí había estado estudiando sólo teoría y en México no se cuenta con un lugar para practicar en forma más rápida lo de la partería.
Vino a México una de las parteras que trabaja en Maternidad La Luz, (Diane), nos platicó y se comprometió a darnos clases en español. Aceptamos ir por tres meses. Planeamos el viaje, (ver dónde se iba a quedar mi hijo, juntar dinero, etc). Todo resultó y me fui con tres estudiantes más.
Al principio fue muy difícil para mí estar allá: otras costumbres, otro idioma, lejos de mi familia etc. Pero las parteras se portaron muy lindas y nos apoyaron mucho. También nos ayudó que casi todas las embarazadas eran mexicanas.
Fue una experiencia muy bonita, aprendí mucho, me di cuenta de que lo que había estado estudiando me sirvió y sobre todo que quiero ser Partera.
Cuando había un parto, aunque era difícil comunicarnos por el idioma, trabajábamos todas por un bien común: ayudar a la mujer para parto digno y ayudarla a crecer. El corazón era lo que nos ayudaba a comunicarnos” 

Isabel Montes de Oca.

                                                                                           

“Después de dos años y medio de recibir clases y entrenamiento práctico con una partera aquí en México, este año fui 3 meses a una maternidad en El Paso Texas para hacer una práctica intensiva. Este centro es un lugar calificado para la preparación de parteras en programas de estudio intensivo, en los cuales lo que predomina es la práctica con las pacientes que llegan a atenderse. Se aprende “haciendo”, por supuesto bajo la supervisión constante de parteras tituladas, la mayoría de ellas con mucha experiencia.
Creo que lo más sobresaliente para mí durante el entrenamiento fue la sensación de seguridad, de confianza en mí misma durante las consultas, los partos, etc., Tal vez provocada por la misma actitud de las parteras que trabajan allá, las cuales constantemente te animan te empujan: “adelante, tú puedes, intenta sin miedo”.
En el nivel personal, fue muy duro separarse de la familia, hijos, etc., pero ahora mi conclusión es que me alegro mucho de haber estado allá porque me ha supuesto una excelente experiencia en muchos niveles”.

                                                                                                                   Marian Tudela.

Relatando… historias increíbles

 

Si no lo hubiera visto, no lo hubiera creído. Por ahí, a fines de febrero me vinieron a llamar porque una mujer tenía un sangrado muy fuerte. Que llego, y hasta la colcha tuve que quitar pues escurría de sangre. Les dije: _Esto no es un atraso, es un aborto.

Entonces, que le hago un tacto, y encuentro el cuello abierto. Bien que sentí como una ollita y como un pellejito de una molleja de pollo. Esto fue lo que a mi me dio margen para ponerme el guante, agarrar gasa y tratar de parar el sangrado. Que le quito y eran deshechos de membranas. Le seguí apachurrando el estómago y paró el sangrado. Entonces que la inyecto. Ya me vine cuando vi que el peligro había pasado.

Como a los 20 días que me cuenta mi hija que esa mujer estaba embarazada. _No puede ser, qué tal si son unos tumores, pensé. 2 Dile que me venga a ver._Pues sí, cuando vino le sentí el producto bien grande. _Sí, dice, ya voy pa´los cinco meses: siempre se me cae uno y otro se me queda.  Y, sabe, me dice ella: _Yo siento que son dos, pues un corazoncito me late por aquí y el otro por acá. ¡Es que es una enferma que siente todo! Que agarro la cornetita, y en efecto, le oí dos corazoncitos. Que le digo que vaya a la clínica. _Yo no puedo, tengo mucho qué hacer, me dijo. Bueno, vamos a hacer una cosa: mándame una de tus primeras orinas. Que la mando al laboratorio y que ¡sí sale que estaba embaraza! Yo hubiera preferido que no hubiera venido…los antecedentes del aborto, dos bebés, (uno se le tentaba como que se le iba del lado)…
Entonces, hace como tres semanas, que me viene a ver, que ya se sentía mal. Pero ella no quería quedarse, y menos ir al hospital. Así que no me quedó más remedio que acompañarla y atenderla en su casa. Primero salió la bolsa de cuate agua. Una vez que se reventó, que desciende el primero. Era una niña. Y luego la otra niña. Ahí están las dos muy sanitas, si quiere vamos a verlas…

Estilita Sarmiento, partera. Estado de Puebla.
Recopilado por Laura Cao Romero.



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