Naciendo… a la partería.
Existen varios
caminos que conducen a la partería. Algunas cuentan con una práctica heredada
de generaciones, unas más descubren de pronto que lo son, mientras que otras
deben seguir un camino más largo, no por ello menos hermoso, en el que el
tiempo, el aprendizaje y el crecimiento van abriendo en nuestro interior un
nuevo espacio que permite convertirnos en parteras.
Isabel y
Marian después de estudiar largo tiempo, tuvieron un entrenamiento de tres
meses en El Paso Texas. Esta es una manera más de irse abriendo camino.
Publicamos aquí su experiencia.
“Al estarlo
escribiendo ahora, es como un sueño (pero real). Me es muy difícil comunicarles
todas mis sensaciones, sentimientos y angustias.
Se tenía que
empezar a planear la idea de ir a hacer la práctica al Paso Texas, a alguna de
las maternidades que hay allá, porque aquí había estado estudiando sólo teoría
y en México no se cuenta con un lugar para practicar en forma más rápida lo de
la partería.
Vino a México
una de las parteras que trabaja en Maternidad La Luz, (Diane), nos platicó y se
comprometió a darnos clases en español. Aceptamos ir por tres meses. Planeamos
el viaje, (ver dónde se iba a quedar mi hijo, juntar dinero, etc). Todo resultó
y me fui con tres estudiantes más.
Al principio
fue muy difícil para mí estar allá: otras costumbres, otro idioma, lejos de mi
familia etc. Pero las parteras se portaron muy lindas y nos apoyaron mucho. También
nos ayudó que casi todas las embarazadas eran mexicanas.
Fue una
experiencia muy bonita, aprendí mucho, me di cuenta de que lo que había estado
estudiando me sirvió y sobre todo que quiero ser Partera.
Cuando había
un parto, aunque era difícil comunicarnos por el idioma, trabajábamos todas por
un bien común: ayudar a la mujer para parto digno y ayudarla a crecer. El
corazón era lo que nos ayudaba a comunicarnos”
Isabel Montes de Oca.
“Después de
dos años y medio de recibir clases y entrenamiento práctico con una partera
aquí en México, este año fui 3 meses a una maternidad en El Paso Texas para
hacer una práctica intensiva. Este centro es un lugar calificado para la
preparación de parteras en programas de estudio intensivo, en los cuales lo que
predomina es la práctica con las pacientes que llegan a atenderse. Se aprende “haciendo”,
por supuesto bajo la supervisión constante de parteras tituladas, la mayoría de
ellas con mucha experiencia.
Creo que lo
más sobresaliente para mí durante el entrenamiento fue la sensación de
seguridad, de confianza en mí misma durante las consultas, los partos, etc.,
Tal vez provocada por la misma actitud de las parteras que trabajan allá, las
cuales constantemente te animan te empujan: “adelante, tú puedes, intenta sin
miedo”.
En el nivel
personal, fue muy duro separarse de la familia, hijos, etc., pero ahora mi
conclusión es que me alegro mucho de haber estado allá porque me ha supuesto
una excelente experiencia en muchos niveles”.
Marian
Tudela.
Relatando… historias increíbles
Si no lo
hubiera visto, no lo hubiera creído. Por ahí, a fines de febrero me vinieron a
llamar porque una mujer tenía un sangrado muy fuerte. Que llego, y hasta la
colcha tuve que quitar pues escurría de sangre. Les dije: _Esto no es un
atraso, es un aborto.
Entonces, que
le hago un tacto, y encuentro el cuello abierto. Bien que sentí como una ollita
y como un pellejito de una molleja de pollo. Esto fue lo que a mi me dio margen
para ponerme el guante, agarrar gasa y tratar de parar el sangrado. Que le quito
y eran deshechos de membranas. Le seguí apachurrando el estómago y paró el
sangrado. Entonces que la inyecto. Ya me vine cuando vi que el peligro había
pasado.
Como a los 20
días que me cuenta mi hija que esa mujer estaba embarazada. _No puede ser, qué
tal si son unos tumores, pensé. 2 Dile que me venga a ver._Pues sí, cuando vino
le sentí el producto bien grande. _Sí, dice, ya voy pa´los cinco meses: siempre
se me cae uno y otro se me queda. Y, sabe,
me dice ella: _Yo siento que son dos, pues un corazoncito me late por aquí y el
otro por acá. ¡Es que es una enferma que siente todo! Que agarro la cornetita,
y en efecto, le oí dos corazoncitos. Que le digo que vaya a la clínica. _Yo no
puedo, tengo mucho qué hacer, me dijo. Bueno, vamos a hacer una cosa: mándame
una de tus primeras orinas. Que la mando al laboratorio y que ¡sí sale que
estaba embaraza! Yo hubiera preferido que no hubiera venido…los antecedentes
del aborto, dos bebés, (uno se le tentaba como que se le iba del lado)…
Entonces, hace
como tres semanas, que me viene a ver, que ya se sentía mal. Pero ella no
quería quedarse, y menos ir al hospital. Así que no me quedó más remedio que
acompañarla y atenderla en su casa. Primero salió la bolsa de cuate agua. Una
vez que se reventó, que desciende el primero. Era una niña. Y luego la otra
niña. Ahí están las dos muy sanitas, si quiere vamos a verlas…
Estilita
Sarmiento, partera. Estado de Puebla.
Recopilado por
Laura Cao Romero.

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