Difundiendo… la medicina tradicional
“La medicina
tradicional indígena ha sido por siglos el más importante recurso para la salud.
Es una alternativa que posibilita la prevención y curación de enfermedades”
expresa el video “Sáname con tu poder” realizado en la zona mixe por el Instituto
Nacional Indigenista.
La medicina
tradicional está conformada de varios aspectos rituales, psicológicos, religiosos
y sociales. La herbolaria es una parte básica de esta medicina.
Existen,
además, distintas técnicas como la manteada y sobada, las limpias y el temazcal.
Al respecto de esta última, dice: “En
los pueblos mixes todas las casas tienen su temazcal, que es usado por toda la
familia… a las embarazadas que han padecido alguna caída o que tienen al bebé
atravesado, se les hacen sobadas en el calor del temazcal”
La medicina
indígena cuenta con gran cantidad de sanadores, curanderos, hierberos y
parteras que apoyan sus curaciones en una profunda fe y devoción.
En este
trabajo nos llamaron la atención los siguientes valores asociados a la curación
y que bien valdría la pena tener en cuenta cuando trabajamos desde un enfoque
de la medicina “moderna”.
1.- La
profunda fe con la que el curandero implora al Ser Supremo
2.- La gran
confianza con la que el paciente se entrega al curandero.
3.- La
comunicación constante que se da entre paciente y curandero.
4.- El
seguimiento de la evolución del paciente, involucrando a la familia que debe
dar cuidado, cariño y atención al enfermo.
Felicidades al
INI por su trabajo y les agradecemos las facilidades otorgadas para aprovechar
y difundir este valioso testimonio:
“Sáname con tu
poder” Instituto Nacional Indigenista, México 1991
Entrevistando… a las abuelitas.
El temazcal
Doña Panchita,
tiene 91 años y vive en Huitzo, Oaxaca. Nos explica el uso del temazcal.
“El temazcal
es un horno, en un cuarto de adobe no muy alto y le ponen un techo de teja.
Adentro hacen un cuartito de unos 60 cms. de alto cerrado por todos lados con
una compuerta 60 por 60. En la parte superior le dejan una abertura para
desalojar el calor. Adentro le ponen piedra de río, le dicen “tierra de lumbre”.
Esa piedra la calientan con leña. Ya que está bien caliente, le meten un bote
de agua. Van rociando agua caliente sobre las piedras con hierbas como chamizo,
malva, romero, pirul; esto produce vapor. Ese vapor se encierra. Ya que está
bien lleno entran las personas.
El temazcal se
usa para antes y después del parto. Para después del parto, se acostumbra que
entre la persona que se va a abañar y la que baña. Con un rollo de zapote
blanco y chamizo se hace una cama sobre el suelo, como para dos personas. La
partera que atiende es la que hace el baño. Siente uno resabroso. Se siente cómo
se va quitando el frío y cómo se va cerrando el cuerpo….”
Francisca Santiago
Hernández Vda. de Carreño.

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