Relatando experiencias...
La primera vez
que asistí a un parto, fue en el hospital de Sisoguichi en la Sierra
Tarahumara. Tuvieron que pasar muchos años para que yo entendiera en toda su dimensión
el impacto que representa para las mujeres tarahumaras y para cualquier mujer
parir en un ambiente desconocido y culturalmente ajeno.
Aquella vez
observé el miedo que invadía a Francisca mi comadre, el dolor que no se
expresaba mas que a través de un silencio de hielo y una des ubicación total que
se manifestó en un trabajo de parto de más de tres días. Finalmente estando
acostada rodeada de desconocidos sin poder entender ni hablar en español, Francisca
da a luz a una niña preciosa, Cecilia, le pregunté después a Lolita, cómo eran
los partos en la Sierra. Éste es su relato.
“Nosotras nos
atendemos en la casa o depende en donde te agarran los dolores. Si estás en el
campo, en el campo. No nos gusta ir al hospital porque nos amarran y nos tratan
mal. No tenemos parteras. Todas lo somos. Si nos gusta esto y tenemos alguna
información, lo hacemos; nos ayudamos entre mujeres. Si esta ahí el esposo, él
ayuda y si no, buscamos a una persona mayor. Yo atendí al más chico de mis hermanitos.
De repente estábamos mi mamá y yo solas en la casa, y me dice: _Ahora sí. Ni
modo, hija tú vas a ayudarme, y si no, pues manda a tu hermano por una mujer más
grande. Cuelga este palo para que yo me agarre y tú ponte atrás de mí y me
abrazas apretando la panza cuando yo te diga_ Pero yo no pude abrazar a mi mamá
porque es grande y fuerte y apenas si mis manos le alcanzaban la cintura. Me pidió
que tostara el olote y ya bien quemado, que revolviera las cenizas con agua y
se lo diera a tomar.
Primero para
que bajara más rápido el bebé y luego para que se saliera la placenta. Mi mamá
ya tenía experiencia porque ya nos había tenido a muchos hijos. Muy rápido nació
el bebé. Me pidió que lo envolviera y que buscara un cuchillo limpio para
cortar el cordón. Pero yo no sabía a quién atender primero.
A mi cuñada
también la atendí. Ella casi se nos muere. Tenía dos. Uno nació bien, pero el otro
venía de piecitos y se murió. Ella también casi se muere, pero estábamos todos
ahí con ella; también mi papá para que no se sintiera sola. Es muy importante
darles aliento a las mujeres.
En la Sierra
se mueren muchos niños a los pocos días de nacidos y las mujeres también porque
se les queda pegada la placenta. Es muy difícil transportarse para ir al
hospital. Es muy difícil conseguir una troca, y de aquí a que uno va por ella y
regresa, ya se murió la mujer.”
Dolores Batista.
Edo de Chihuahua
Relatado por Cécile
Kachadourian.
La anemia, posibles causas:
Mala
alimentación y deficiencia de hierro o ácido fólico.
· Infección
· Derrame interno o externo (pérdida de sangre)
· Enfermedad grave, ejemplo: leucemia
· Herencia.
Recetas contra
la anemia
Ortiga menor:
se deposita en una taza 1 cucharada colmada de ortiga menor, se le agrega agua
muy caliente, se deja reposar durante medio minuto, se filtra y se bebe a
sorbos; un máximo de 4 tazas de infusión por día. (Treben, María Plantas
Medicinales Ed. Blume.)
Muchas
parteras y curanderas recomiendan el Muitle y las hojas de nogal
en infusión, tomada como agua de tiempo.
El Diente
de león en té o ensalada. Recomendamos a todas las embarazadas comer
verduras de hoja verde oscuro.
Arroz Mochi con artemisa
Pan Integral con Miso (fermento de
arroz o trigo)

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